DICCIONARIO MÉDICO
Tetania
La tetania es un síndrome de hiperexcitabilidad neuromuscular que cursa con espasmos y contracciones musculares involuntarias, secundario a un descenso del calcio o el magnesio ionizados, o a una alcalosis, en el líquido extracelular. No es una enfermedad en sí misma, sino la expresión de un trastorno metabólico subyacente. A diferencia de otras voces médicas que remontan sin interrupción al griego clásico, tetania no es un término patrimonial. Nace como propuesta clínica en el siglo XIX. La traducción española de la Clínica médica del Hotel-Dieu de París, del francés Armand Trousseau, publicada en 1861 por E. Sánchez y Rubio, recoge la sugerencia de otro médico francés, Luciano Corvisart, de sustituir la expresión entonces habitual, contractura de las extremidades, por el nombre tetania para designar este cuadro. El sufijo -ia, propio de sustantivos abstractos de origen griego (aplasia, ataxia), se añadió sobre la misma raíz que da nombre al tétanos infeccioso, aunque el camino que siguió cada palabra hasta el español fue distinto y no debe confundirse uno con otro. El calcio ionizado se une a la superficie externa de los canales de sodio dependientes de voltaje y, con ello, eleva el umbral necesario para que una neurona o una fibra muscular disparen un potencial de acción. Cuando su concentración desciende, ese umbral baja, y los impulsos se disparan de forma espontánea. De ahí que la hipocalcemia sea la causa más frecuente de tetania, casi siempre por hipoparatiroidismo o por un déficit de vitamina D que limita la absorción intestinal del mineral. El magnesio interviene por dos vías. Es necesario para que la glándula paratiroidea secrete su hormona con normalidad, así que su carencia puede provocar hipocalcemia de forma indirecta. Pero también modula por sí mismo la sensibilidad de la membrana neuronal, por lo que una hipomagnesemia grave puede producir tetania con una calcemia apenas alterada. La alcalosis, tanto respiratoria como metabólica, añade una tercera vía: al elevarse el pH, una fracción mayor del calcio circulante se une a la albúmina, y baja la fracción ionizada, la única con efecto sobre el canal de sodio, aunque el calcio total en sangre no se haya movido. La forma manifiesta cursa con espasmos espontáneos, típicamente en manos y pies, en ocasiones con espasmo laríngeo. La forma latente no da ninguna manifestación espontánea, y solo se pone de relieve mediante maniobras exploratorias que aumentan artificialmente la excitabilidad del nervio, como el signo de Chvostek y el signo de Trousseau, cada uno con su propio fundamento y sus propias limitaciones diagnósticas. El espasmo es un término más amplio que engloba cualquier contracción involuntaria, sea cual sea su origen. El calambre suele ser breve, doloroso y de origen muscular directo, muchas veces ligado al ejercicio. La convulsión nace de una descarga eléctrica anómala en el propio cerebro, no de un umbral de membrana alterado por electrolitos, lo que la sitúa en un plano fisiopatológico distinto. Durante un tiempo circuló también el término tetanismo, hoy en desuso: la Real Academia lo documenta entre 1882 y 1927 como sinónimo de hipertonía muscular continua, explícitamente no causada por la bacteria del tétanos, una precisión que el propio diccionario histórico consideró necesaria para no confundirlo con la enfermedad infecciosa. No. Es un síndrome, la traducción clínica de un desequilibrio del calcio, el magnesio o el equilibrio ácido-base. Su origen está siempre en otro proceso, nunca en el síndrome como entidad aislada. Porque lo que determina la excitabilidad de la membrana no es el calcio total, sino su fracción ionizada. La hipomagnesemia grave reduce la secreción de hormona paratiroidea y, con ella, la capacidad del organismo para mantener el calcio disponible, incluso antes de que la analítica muestre una hipocalcemia franca. Algo parecido ocurre en la alcalosis respiratoria aguda por hiperventilación: el calcio total no cambia, pero una parte mayor queda ligada a las proteínas plasmáticas y dejan de estar disponibles los iones libres que el canal de sodio necesita detectar. En ambos casos, corregir el trastorno de fondo revierte el cuadro sin necesidad de aportar más calcio del que ya había. En 1861, un traductor español de la obra de Trousseau registró por primera vez el nombre, atribuido a una propuesta de Corvisart para reemplazar una expresión anterior, más descriptiva y menos manejable. Estrictamente, no, aunque hoy apenas se use el segundo término. Tetanismo designaba, a finales del siglo XIX, una hipertonía muscular mantenida que podía parecerse a la del tétanos infeccioso sin compartir su causa bacteriana. El uso lo fue abandonando a lo largo del siglo XX en favor de diagnósticos más precisos. Para ampliar información sobre las causas y las maniobras exploratorias de la tetania, puede consultar:Qué es la tetania
Papel del calcio y el magnesio en la excitabilidad neuromuscular
Tetania manifiesta y tetania latente
Diferenciación con otros cuadros de contracción involuntaria
Preguntas frecuentes
¿La tetania es una enfermedad?
¿Por qué puede haber tetania con el calcio en sangre casi normal?
¿De dónde procede el nombre tetania?
¿Es lo mismo tetania que tetanismo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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